Los 15 Grandes Traumas

¿Qué tipo de problemas podemos resolver con el Renacimiento? Realmente la cantidad y variedad de bloqueos que se pueden liberar transformando nuestra respiración es innumerable. Pero existen ciertos tipos de problemáticas que la experiencia de trabajo a lo largo de más de cinco décadas ha demostrado que son comunes para la mayoría de la gente. Estas temáticas han sido descubiertas y estudiadas a fondo por Leonard Orr durante una vida entera de experimentación con la respiración consciente energética. En Renacimiento los llamamos los Quince Grandes Traumas. Quince porque hasta el momento se han podido catalogar quince grandes bloques de sanación de la experiencia humana. “Grandes traumas” significa que son programaciones que resultan especialmente limitantes en el desarrollo de nuestro potencial. También los llamamos «los inhibidores de la felicidad humana» porque bloquean nuestra conexión natural con nuestra naturaleza divina y generan infelicidad y desequilibrios en todas las áreas de nuestra vida. Son los quince temas del manual de sanación que toda persona interesada en su crecimiento tiene que estudiar y aprobar para gozar de una vida equilibrada y exitosa.

Aunque en las sesiones de respiración no podemos predecir qué problemas van a aparecer en cada trabajo, existen numerosas dinámicas y ejercicios específicos para sanar y crear aperturas en cada una de estas programaciones que llamamos grandes traumas. Este tipo de trabajo específico sobre un tema de sanación concreto se suele llevar a cabo en las formaciones y retiros intensivos. A menudo, en las consultas individuales de sesiones de respiración también proponemos dinámicas y trabajos concretos sobre estas temáticas cuando la persona lo necesita.

Realmente resulta sanador el simple hecho de oír hablar sobre los grandes traumas, así que vamos a hacer una breve descripción de cada uno de ellos y dejaremos para otros artículos un estudio más detallado de los más habituales.

1. Trauma del nacimiento

Se refiere a la herida generada por las complicaciones físicas y emocionales vividas por el bebé durante el parto, y en general a todos los traumas acumulados desde la concepción hasta los dos años de edad aproximadamente. La liberación del trauma del nacimiento, en concreto de las memorias traumáticas del parto, representa la piedra angular del trabajo terapéutico del Renacimiento. Nadie ha decidido que eso sea así, sencillamente la respiración lo demuestra en cada persona cuando hacemos las sesiones. La gran mayoría de las personas que toman sesiones de respiración experimentan la liberación de memorias del nacimiento y prenatales durante sus primeras diez sesiones. Algunas personas reviven el nacimiento completo, y muchas reviven partes o episodios desde la gestación hasta la lactancia. El nacimiento representa la primera gran separación del Amor que nos acoge, nutre y protege. Por ello muchos otros traumas posteriores al nacimiento están apoyados sobre esta memoria. El nacimiento, además, está cargado de miedos y emociones densas en todas las personas que participan (madre, padres, familia, equipo médico, etcétera). Por todo esto suele ser la base del trabajo de sanación para la mayoría de las personas. Una vez se ha sanado (al menos parcialmente) el trauma del nacimiento resulta mucho más fácil liberar otras memorias y transformar las creencias inconscientes más negativas que tiene la persona. Para hacer una buena sanación del trauma del nacimiento se recomienda tomar un ciclo de diez sesiones en seco más cuatro o cinco sesiones en agua caliente. Sanar el trauma del nacimiento, o al menos una parte de él, libera tanta energía bloqueada que es suficiente para transformar completamente nuestra vida.

2. Trauma de la mentira personal (y desconocimiento del uso correcto del poder creativo del pensamiento).

La mente tiene el poder de crear a partir del pensamiento la realidad en la que experimentamos. Cuando desconocemos este poder estamos del todo expuestos a las creaciones inconscientes derivadas de creencias negativas que tenemos desde muy pequeños. En Renacimiento llamamos mentira personal a una idea negativa acerca de nosotros mismos que sostiene todo nuestro sistema de creencias negativas y que es la base del ego o ilusión de separación. La mentira personal suele ser un pensamiento negativo muy simple del tipo “no valgo”, “soy malo”, “no merezco ser amado”, “soy feo”, “soy estúpido”, “soy un problema”, etcétera. Esta creencia negativa se origina a menudo en el propio trauma del nacimiento. Por ello, en las sesiones de respiración combinamos el trabajo con afirmaciones y ejercicios para detectar y transformar la mentira personal de cada cliente. Una vez sanamos nuestra mentira personal podemos empezar a crear nuestra vida conscientemente y a manifestar nuestros sueños empleando nuestro verdadero poder creativo.

3. Desaprobación parental

Es una de las causas más importantes y habituales de trauma y heridas en nuestro niño interior. Una educación represiva basada en críticas, comparaciones, castigos, humillaciones y en algunos casos agresión física, provoca un estado de desconexión de nuestros verdaderos sentimientos y deseos que en la edad adulta da lugar a fuertes patrones de autonegación, autoexigencia, insatisfacción, incapacidad para saber lo que uno quiere, fracaso laboral y depresión. Sanar la desaprobación parental es la manera más rápida de rescatar a nuestro niño interior herido y de sanar la relación con nuestros padres.

4. Trauma de la escuela

Incluye experiencias traumáticas de nuestra etapa escolar como injusticias y malos tratos por parte de profesores, acoso escolar, separación de los padres, ser ridiculizado, repetir curso, etcétera. A ello hay que sumar también el hecho de que los planes de estudios no están adaptados a la naturaleza de cada niño sino orientados a satisfacer las necesidades del sistema social. Suele tener consecuencias negativas sobre todo en el área laboral. Sanar el trauma de la escuela nos permite conectar con nuestro propósito de vida y desarrollar nuestra verdadera creatividad en el ámbito profesional.

5. Trauma de la religión

Educación falsa y negativa sobre la divinidad: incluyes ideas de pecado, culpa y castigo, ideas simplistas y dogmáticas sobre la divinidad, el alma, separación entre materia y espíritu, etcétera. Produce desconexión de nuestra divinidad natural, ignorancia, rechazo de la espiritualidad y miedo a Dios. Sanar el trauma de la religión nos permite establecer una conexión fluida con nuestra divinidad natural, recuperar como sagrados el cuerpo, la naturaleza, los sentidos y nuestra humanidad en todos sus aspectos.

6. Trauma de vidas pasadas

Durante las sesiones de respiración a menudo aparecen memorias de otras vidas, generalmente episodios relacionados con traumas y aprendizajes importantes de la vida actual: votos religiosos y compromisos, vidas de gran responsabilidad, abuso de poder, miseria, muertes, enfermedad, esclavitud, y otras situaciones que se repiten en muchas vidas y crean un fuerte patrón negativo en esta. Lo más interesante de las vidas pasadas es que nos permiten comprender mejor esta vida y los desafíos que experimentamos en ella. Por ello la mejor forma de sanar vidas pasadas es sanar esta vida. Esta vida es como el eje de la rueda de nuestra existencia, asumiendo plena responsabilidad sobre ella desde podemos influir positivamente en cualquier otra vida o dimensión.

7. Pulsión inconsciente de muerte

Se trata de una energía que representa a todos los pensamientos, sentimientos y actitudes anti-vida, los cuales crean adicción, delincuencia, accidentes y todo tipo de patrones autodestructivos, incluido el suicidio. Suelen originarse en tendencias muy negativas o trágicas no resueltas en las generaciones anteriores más un fuerte trauma del nacimiento o abortos previos al nacimiento de la persona. Se puede sanar trabajando con afirmaciones, purificación con los elementos naturales y respiración en agua fría. Sanar la pulsión de muerte tiene efectos inmediatos en nuestra salud física y mental, por supuesto que alarga nuestra esperanza de vida notablemente, nos permite eliminar patrones autodestructivos arraigados y sanar nuestro árbol genealógico de su karma más pesado.

8. Represión de lo femenino

La represión social de las cualidades de la energía femenina produce un desequilibrio que afecta negativamente tanto a hombres como a mujeres. En especial fomenta un desequilibrio hacia la productividad y el materialismo a nivel social, crea desigualdad social y hace que los hombres tengan mucha más dificultad para conectar con su aspecto emocional. Sanar la represión de lo femenino permite a la mujer recuperar su poder personal y conexión con su naturaleza divina, al hombre le permite conectar con sus emociones y desarrollar la habilidad de sanarse a sí mismo.

9. Síndrome del salvador del mundo

Se origina habitualmente en la primera infancia, cuando los hijos perciben que el padre o la madre tienen carencias que les impiden desarrollar su responsabilidad familiar de manera equilibrada. El hijo o la hija entonces aprenden a ayudar a sus padres a estar mejor para poder contar con una figura paterna o materna en la que poder confiar. Este patrón se reproduce en la edad adulta como una necesidad compulsiva de ayudar o salvar a otras personas. El síndrome del salvador del mundo suele producir perfeccionismo, exigencia, desgaste profesional y dificultad en las relaciones (la persona tiende a hacerse cargo de muchas responsabilidades). Sanar este trauma es vital para las personalidades autoexigentes que no se permiten disfrutar de la vida y recibir apoyo de los demás. Después de sanarlo la persona puede transformar toda esa responsabilidad y autoexigencia en vitalidad, creatividad, humor y alegría.

10. Senilidad

Entre los cincuenta y los setenta años comienza una etapa en la que las memorias reprimidas de la infancia comienzan a ejercer una fuerte presión para ser reintegradas a la consciencia. Si la persona no ha podido hacer un trabajo de sanación previo suele desarrollar desequilibrios (especialmente trastornos neurológicos) que le obligan a estar en situación de dependencia. Estos desequilibrios son la expresión de las memorias reprimidas de la infancia y son una forma de sanación de aquellos traumas. Cuando la senilidad es sanada mediante las prácticas de purificación con los elementos y otras técnicas adecuadas esta etapa se convierte en la antesala de una segunda juventud, en la cual la persona entra en un nivel nuevo de crecimiento con muchas posibilidades nuevas. Sanar la senilidad es realmente una gran maestría espiritual, las personas que lo logran entran en un nivel de conciencia muy alto y pueden desarrollar una vida totalmente nueva a edades avanzadas.

11. Abusos físicos y sexuales

Los abusos físicos y/o sexuales causan enormes problemas en el desarrollo de la personalidad adulta, especialmente cuando han sido causados por los padres. Causan bloqueos importantes en todo el sistema de chakras, y especialmente en la vida afectiva y sexual. Crean mucha desconfianza en las personas y dificultades para establecer relaciones intimas de pareja y amistad. Sanar el trauma de los abusos físicos y sexuales permite a las personas tener una vida afectiva y familiar equilibrada y conectar muy profundamente con el perdón y el propósito más elevado de su vida.

12. Miedo a los extraños

Este trauma es producto de una combinación de varios de los traumas anteriores (sobre todo vidas pasadas, abusos físicos y sexuales, desaprobación parental y trauma del nacimiento) unido a tendencias de la propia personalidad y situaciones de crecimiento y sanación que nos hacen sentir miedo o desconfianza ante la gente (miedo a ser maltratados, juzgados, ridiculizados, traicionados o incluso agredidos físicamente). Este trauma causa una pérdida importante en el desarrollo de nuestras habilidades comunicativas y puede ser especialmente limitante en nuestra vida social, afectiva y laboral. Cuando sanamos el trauma del miedo a los extraños podemos conectar fuertemente con la vida a través de nuestras relaciones y podemos tener éxito en nuestros proyectos con mucha más facilidad.

13. Contaminación energética emocional

La acumulación de contaminación energética emocional es una de los problemas más graves para la salud física y mental de las personas. Esta polución energética es una masa de energía e información derivada de los traumas no resueltos de las personas con las que nos relacionamos cotidianamente. Está compuesto de emociones densas (ansiedad, preocupación, enfado, tristeza, etcétera), pensamientos y hábitos negativos. Cuando no somos conscientes de estas energías o no las limpiamos de forma regular tendemos a desarrollar los patrones emocionales y de pensamiento que las impregnan como si fueran nuestros propios patrones. La contaminación energética está cargada de pulsión inconsciente de muerte, bloquea los chakras (sobre todo el chakra del plexo solar), causa dolor de espalda, dolor cervical, dolor de cabeza, bloquea la respiración y provoca otros muchos problemas. Es un problema especialmente importante para las personas que están regularmente expuestas a esta contaminación por causa de su profesión (personal hospitalario, gente que trabaja en supermercados, medios de transporte, bares y cafeterías, y sobre todo los terapeutas…) En Renacimiento se han desarrollado prácticas específicas para limpiar y procesar esta energía mediante los elementos naturales. Cuando hemos limpiado de nuestra aura esta acumulación de energías negativas nos sentimos ligeros, recuperamos la claridad mental, la intuición, las ganas de vivir y la creatividad.

14. Mala alimentación

La mala alimentación es una de las mayores causas de muerte y enfermedad en la actualidad. La alimentación está tan influida por los traumas y condicionamientos sociales y familiares desde que somos pequeños que gran parte de nuestros hábitos alimenticios solamente sirven para satisfacer nuestra “hambre afectiva” y causan desequilibrio y enfermedad en el organismo. Partiendo de este hecho el Renacimiento propone trabajos con la dieta que por sí mismos pueden cambiar completamente nuestra vida y pueden sanar nuestro cuerpo y todas nuestras emociones bloqueadas. El Renacimiento enseña una dieta vegetariana lo más limpia posible como forma de cuidar la salud y la calidad de nuestra presencia energética.

15. Apatía política

El último de los grandes traumas se refiere a la incapacidad del individuo para asumir su legítimo poder como actor social. La apatía política es una forma de enfermedad social que perpetua el materialismo y retrasa los cambios necesarios en la cultura, promueve la inconsciencia y el abuso de poder por parte de los políticos y somete a los individuos a la ignorancia y a la dependencia del Estado. Uno de las consecuencias más graves de la apatía política es la falta de control del pueblo sobre el sistema financiero, lo cual genera miseria, desigualdad, incultura y otros muchos problemas sociales. En Renacimiento sanar la apatía política no significa tomar partido ideológico sino estar dispuesto a hacer valer plenamente nuestros derechos y responsabilidades como ciudadanos. Leonard Orr pensaba que no solamente era importante la sanación individual para la transformación del mundo en que vivimos sino también la sanación de la sociedad en su conjunto y en particular la de sus instituciones y el funcionamiento administrativo. Propuso como forma de aumentar la responsabilidad y participación de los individuos en la administración del Estado la figura del representante vecinal, un cargo electo rotativo que sirve de intermediario entre las comunidades locales y las administraciones públicas. El representante vecinal estaría encargado de comunicar directamente las necesidades de las personas y supervisar el funcionamiento de la administración pública. En España sería algo parecido al papel que desempeña el Defensor del Pueblo, pero con más presencia (uno por cada mil habitantes) y un contacto directo con los ciudadanos.

Como decíamos al principio, la mayoría de las personas tienen problemas con uno o varios de estos grandes traumas. Ser humano en el planeta Tierra implica tener un contacto directo y profundo con estas problemáticas. Cada una de ellas nos ofrece a cambio una maestría única una vez que las hemos sanado. Os invito a reflexionar sobre ellos y observar cuáles tienen más peso en vuestra vida. En próximos artículos hablaremos más sobre algunos de ellos.

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