Renacimiento y sexualidad

Todas las personas intuimos en lo profundo de nuestro ser el poder que la sexualidad tiene en nuestras vidas: un enorme potencial como espacio de sanación, como forma de mejorar nuestra autoestima y confianza y, sobre todas las cosas, como forma natural de conocernos a nosotros mismos.

El propósito de este breve artículo es ofrecer algunas claves para la sanación de la sexualidad y arrojar un poco más de luz sobre el proceso a través de la respiración consciente. Pero antes de contaros cómo nuestra propia respiración es capaz de liberar los bloqueos relacionados con la sexualidad, como siempre debemos recordar que en Rebirthing no nos enfocamos en ningún problema concreto a priori. Lo que hacemos en las sesiones de respiración es ayudar a la persona a conectar con su energía para que esta pueda sanar aquello que la energía misma decide que debe ser sanado en cada momento.

En Renacimiento decimos que “vivimos como respiramos”. De la misma manera podemos decir que nuestra sexualidad refleja con exactitud nuestra forma de vivir. La sexualidad no es mejor ni más importante que ninguna otra cosa, ni está separada de las demás áreas de tu vida. En cualquier ámbito de nuestra vida que deseemos sanar, la condición previa es siempre la relajación. La relajación solamente acontece cuando la mente está tranquila. Entonces puede haber espacio para una transformación interna. La obsesión, sin embargo, crea tensión interna inconsciente. La tensión interna bloquea el flujo de la energía, y sin un libre flujo de energía el sexo no puede resultar realmente placentero ni puede transportarte a donde quieres ir con él.

Por otro lado, no resulta nada fácil relajarse cuando tenemos problemas importantes no resueltos que tienen secuestrada nuestra mente. Por eso, para sanar la sexualidad, y para sanar cualquier otro aspecto de nuestra vida, lo primero de todo es empezar a poner orden en nuestra vida cotidiana (economía, trabajo, tiempo libre, ejercicio físico, alimentación, etcétera). Después de haber hecho esto la sexualidad podrá empezar a encontrar su lugar natural en tu vida y habrá mucho más espacio en tu mente para sanar cualquier problema. Sin prisa, sin tensión, pero de manera sencilla y eficaz.

En segundo lugar, debes saber que no existe a nuestra disposición ninguna otra energía que no sea la sexual. Toda nuestra energía es energía sexual. Lo que sucede es que solamente la llamamos así cuando es experimentada fundamentalmente a través del chakra sexual. Cuando es experimentada a través de otros centros la llamamos de otras maneras: creatividad, compasión, iluminación, etcétera. Entonces, si lo único que tenemos es energía sexual, toda nuestra vida está creada a través del poder creativo de la energía sexual y todo puede resultar placentero y agradable a los sentidos. Disfrutar de la naturaleza, de nuestro trabajo, de la comida, de tener un cuerpo ágil y sano capaz de infinitas y bellas formas de expresión y comunicación, disfrutar de los elevados placeres de la cultura y el conocimiento, de la compañía de nuestros seres queridos, del descanso. Todas estas cosas son parte de nuestra sensualidad natural y solamente se diferencian del placer sexual en que son experimentadas en otros lugares del cuerpo, pero en esencia es placer sexual. Poder sentir placer y satisfacción con nuestra vida cotidiana es la base de una sexualidad libre y plena. Las personas que son capaces de disfrutar de la vida resultan especialmente atractivas, o como suele decirse, tienen “sex appeal”. También son más hábiles para relajarse y disfrutar de su sexualidad. Cualquier pequeño avance que hagamos en ordenar y disfrutar de nuestra vida cotidiana nos dará un enorme impulso para sanar los traumas de la sexualidad.

Veamos ahora tres ideas básicas para disfrutar de una sexualidad plena:

-Relajación: el principio energético del placer sexual es que la energía, al moverse a través del cuerpo bajo ciertos estímulos produce una sensación agradable. Este placer puede expresarse en diferentes lugares del cuerpo (no solamente las zonas erógenas) y en diferentes niveles de intensidad hasta llegar al orgasmo. Así pues, nuestra capacidad para disfrutar del placer sexual depende directamente de nuestra capacidad para estar relajados.

-Intimidad: La atracción física o de otros tipos por sí misma no es suficiente para poder experimentar relaciones sexuales plenamente satisfactorias. Aquí es donde interviene la calidad vibratoria (armonía) de nuestra relación con la otra persona. Para poder estar realmente relajados necesitamos no solamente desear a otra persona sino también poder confiar profundamente en ella. Este tipo de confianza emocional y física da lugar a la intimidad, que es la energía más adecuada para poder experimentar la sexualidad de manera relajada y libre.

-Satisfacción: placer y satisfacción no es necesariamente lo mismo. Satisfacción y alivio también son cosas diferentes, aunque se puedan parecer. La satisfacción tiene que ver siempre con una necesidad que es colmada. Existen diferentes tipos de necesidad que la sexualidad puede satisfacer (físicas, psicológicas, biológicas, etcétera). Cuanto más profunda es esa necesidad, mayor es también la satisfacción que experimentamos. Te propongo ahora una reflexión: “¿cuál es la necesidad que espero satisfacer a través de mi sexualidad?”, “¿qué es lo que yo necesito sentir a través del sexo?” Es muy importante hacerse esta pregunta a la hora de escoger una pareja.

Entonces, si queremos experimentar satisfacción a través de la sexualidad, debemos entender que desde el punto de vista de la energía el requisito para que una relación sexual resulte verdaderamente satisfactoria es la conexión con el corazón. Es decir, para que nuestra alma pueda disfrutar realmente de las relaciones sexuales necesitamos que la energía circule de manera libre y fluida entre el chakra sexual y el chakra del corazón.

La necesidad profunda que satisface la sexualidad en hombres y mujeres es la de dar (polaridad masculina) y recibir (polaridad femenina) amor. Para que el amor pueda ser dado y recibido de manera natural y espontánea a través del sexo, el chakra sexual necesita estar conectado energéticamente con el chakra del corazón. Ninguna técnica o juego puede producir verdadera satisfacción sin esta conexión. Y cuando esta conexión se da realmente, la relación se desarrolla de forma tan completa que las técnicas a menudo resultan superfluas.

La conexión natural del chakra sexual con el chakra corazón permite una alquimia muy profunda que unifica nuestra parte instintiva con nuestra parte más elevada. Esta conexión especial da lugar a un espacio nuevo en el que podemos descubrir nuestra humanidad en toda su belleza y plenitud, tanto para mujeres como para hombres. La posibilidad de establecer una conexión fluida entre el sexo y el corazón, algo que es absolutamente natural y espontáneo, está abierta a todas las personas, pero no siempre es fácil de conseguir. En el camino que va desde el chakra sexual al chakra del corazón pueden aparecer tensiones y bloqueos de muchos tipos. No podemos forzar de ningún modo la liberación de estos bloqueos, pero es posible hacer este proceso más breve cuando la persona está preparada para ello.

La verdad es que casi todas las personas tienen bloqueos en relación con su sexualidad y no tiene por qué ser necesario trabajar arduamente en liberar estos bloqueos para poder disfrutar de ella. Es más importante cultivar el amor y no fijarse demasiados objetivos aparte de sentirse bien con la otra persona. El amor relaja naturalmente todas las tensiones y hace fácil lo difícil. Abandonar las expectativas nos permite vivir y disfrutar de lo que verdaderamente está sucediendo en una relación. Así pues, donde hay amor y presencia hay muchas posibilidades de satisfacción a pesar de todos los bloqueos que podamos tener. A partir de ahí puede resultar muy útil conocer nuestras problemáticas y saber de dónde vienen para poder empezar a hacer una sanación consciente de este aspecto de nuestra vida. Veamos pues cuáles son las causas más frecuentes de bloqueo de la sexualidad.

Sexualidad femenina:

La mujer tiene una facilidad natural para conectar con el corazón y un conocimiento intuitivo muy claro acerca del vínculo entre las emociones y la sexualidad. Sin embargo, a menudo puede encontrar dificultad en abrir su corazón a través de la relación. Esta limitación puede deberse a diferentes causas, muchas de ellas pueden entenderse como una dificultad para confiar en el hombre durante una relación sexual. La falta de confianza en el hombre a menudo está relacionada con el trauma de abandono del padre. Este trauma puede haber sido originado por situaciones diferentes en la infancia de la mujer dejando una herida que suele afectar a sus relaciones con el sexo opuesto en la edad adulta, especialmente a sus relaciones de pareja. Durante las relaciones sexuales esta herida aflora inevitablemente despertando un temor inconsciente a necesitar a la otra persona y no estar segura de poder contar con ella.  

Por otro lado, muchas mujeres, tanto en casa como en la escuela han recibido una educación sexual represiva. Esta educación enseña que el sexo en la mujer es solamente para reproducirse y la mujer que disfruta plena y libremente de su sexualidad es vista como inmoral. La educación sexual represiva crea miedo en la mujer a ser juzgada y desconexión del deseo natural, que es a menudo interferido por ideas de culpa, vergüenza, castigo, pecado, impureza, suciedad y otras creencias negativas inconscientes. Esta represión educativa está hondamente arraigada en la cultura religiosa occidental de modo que incluso las mujeres más jóvenes que han recibido una educación más natural acerca de la sexualidad pueden estar influidas por este paradigma. Lo cierto es que, en la mujer, desde el punto de vista de la energía, la sexualidad es inseparable de la espiritualidad.

Y finalmente muchas mujeres tienen profundas heridas de abusos y violencia sexual en esta vida o en vidas pasadas que pueden suponer serias dificultades para que puedan experimentar su sexualidad de una forma plena. Se trata de uno de los temas de sanación más importantes que trabajamos en Renacimiento. Los traumas por abuso y violencia sexual generan ansiedad, depresión, culpa, vergüenza y sentimientos de baja autoestima y representan un obstáculo importante para que la mujer pueda estar en conexión con su feminidad e intuición y sentirse segura en el mundo físico. Estas memorias suelen almacenarse en el abdomen y los órganos sexuales y pueden ser completamente liberadas como cualquier otro bloqueo en nuestra energía cuando la mujer está internamente preparada para ello.

Mientras la mujer no es capaz de confiar en su feminidad natural y en su sexualidad debido a estos bloqueos, puede encontrar dificultades para establecer relaciones satisfactorias con un hombre porque no se siente íntimamente disponible para recibir su amor, y a menudo atrae a un hombre que no la ama o que no se siente libre para amarla sin reservas. Con frecuencia la mujer se sentirá insegura en las relaciones de pareja y poco valorada por el hombre. En lugar de vivir plenamente las relaciones sexuales y disfrutar de ellas, tal vez evite el contacto sexual, tendrá una sexualidad superficial enfocada en la genitalidad, tendrá tendencia a controlar las relaciones o puede utilizar la sexualidad como medio para alcanzar otros objetivos.  A medida que la mujer crea un espacio de confianza donde puede sanar las heridas que bloquean su conexión sexual natural comienza a sentirse segura en sus relaciones de pareja, y puede recibir verdaderamente tanto en el plano sexual como en las demás áreas de su vida. Poco a poco su conexión natural se extiende más allá de la sexualidad hacia la vida en general, encuentra satisfacción y abundancia en todo lo que hace y se siente íntimamente libre.

Sexualidad masculina:

El bloqueo más habitual que sufre la sexualidad masculina es la dificultad para conectar verdaderamente con el centro del corazón, con la vulnerabilidad y el aspecto emocional de la sexualidad. Este bloqueo a nivel del chakra corazón a veces tiene que ver con un miedo inconsciente a ser manipulado o a perder la libertad o la propia identidad dentro de la relación. Ello puede causarle dificultades para profundizar en una relación o comprometerse con una pareja.

Muy a menudo los bloqueos en el chakra corazón se deben a una educación emocional restrictiva. El hombre no es educado con el mismo grado de libertad que la mujer para experimentar sus emociones. Debido a estos bloqueos la sexualidad masculina puede tender a ser dominante, promiscua y/o pornográfica (puramente visual, física, superficial).

Naturalmente, los hombres también son víctimas de abusos y violencia sexual en la infancia y en ocasiones incluso en la edad adulta. Muchos hombres pueden tener también memorias de vidas pasadas de violencia y abuso sexual sobre la mujer y pueden albergar sentimientos inconscientes de culpabilidad y miedo de causar dolor a la mujer que bloqueen su sexualidad.

Para un hombre es vital establecer la conexión con el corazón para su propio crecimiento. Hasta que el varón no puede experimentar su sexualidad en conexión con las emociones le resulta difícil hacerse realmente responsable de su lugar en el mundo como hombre adulto. En lugar de eso tenderá a vivir de forma impulsiva y superficial y tendrá que luchar para sentirse completo. Cuando esta conexión se da de manera fluida el hombre encuentra una satisfacción profunda y espiritual en sus relaciones, se siente internamente completo, encuentra verdadera autoestima y confianza dentro de sí mismo, y es dueño de su capacidad para amar y hacer feliz a la mujer que ama.

Homosexualidad:

Las personas homosexuales suelen sufrir también bloqueos en su sexualidad especialmente debido a una educación represiva y discriminatoria.  A menudo aparecen también traumas de abuso y violencia sexual y otras problemáticas comunes a la sexualidad heterosexual. Los bloqueos de la homosexualidad pueden dar lugar a diferentes formas de autorrechazo y culpa, así como promiscuidad, abusos y adicción al sexo. A medida que sanan estas heridas las personas homosexuales encuentran mucha fuerza espiritual, confianza, equilibrio, armonía y creatividad en sus vidas.

Resumiendo mucho, estas serían las problemáticas más habituales que se presentan en la sexualidad de la mayoría de las personas. Todas ellas afectan a la conexión entre el chakra sexual y el chakra del corazón e inhiben una sexualidad libre y plena. Para sanar cada una de estas heridas es imperativo ser respetuoso, paciente, suave y amoroso con uno mismo y con la otra persona. Si tienes la bendición de contar con una pareja con la que puedes crear un clima de profunda confianza y apertura tienes un regalo que debes aprovechar. Tu relación puede convertirse en tu templo de sanación y crecimiento. Si no tienes esta suerte entonces no te preocupes ni busques a una persona para sanar, las personas adecuadas llegarán sin esfuerzo en el momento correcto. Por otro lado, no tener relaciones sexuales está perfectamente bien, es algo totalmente natural y correcto dentro del proceso de sanación de la persona y es una opción mucho mejor que mantener relaciones insatisfactorias. De hecho, para muchas personas un periodo de abstinencia sexual puede ser necesario para crear un espacio nuevo en el que los bloqueos puedan ser transformados. En los casos de abusos y/o violencia sexual el respeto, la paciencia, la suavidad y el amor deberían llevarse al extremo, y la abstinencia sexual está especialmente recomendada hasta que se hayan podido sanar las heridas más importantes.  

Veamos ahora qué sucede con los bloqueos de la sexualidad cuando trabajamos con la respiración en una sesión de Renacimiento. De nuevo recordemos que, si y sólo si es el momento, la persona está preparada para ello y la energía decide que estos son los problemas que se han de tocar en la sesión, los bloqueos sexuales van a ser paso a paso disueltos por la propia energía de la persona como cualquier otro bloqueo más que pueda dificultar nuestra conexión natural e íntima con la vida. Y van a ser disueltos suave y amorosamente, sin drama y sin sufrimiento.

Cuando la persona está internamente preparada para sanar esta parte de su vida la energía movilizada por la propia respiración comienza a trabajar de forma espontánea alrededor del chakra sexual, donde se acumulan las memorias que afectan a la sexualidad y a la feminidad. Estas memorias pueden estar almacenadas en diferentes órganos del aparato reproductor y pueden tener que ver, como decíamos, con la educación recibida, con experiencias traumáticas de abuso, maltrato o violencia sexual, y a menudo también con los partos y abortos previos que haya tenido la mujer. Todas estas memorias son suavemente liberadas de estos órganos mediante la respiración a través de lo que llamamos ciclo energético. Al principio los bloqueos pueden ser experimentados como ligeras molestias, presión, pesadez, y otras sensaciones poco familiares. Rápidamente estas manifestaciones dan lugar a una vibración interna que puede desplazarse o extenderse también a otras zonas del cuerpo. Y finalmente la vibración va dando lugar a una sensación de relajación, calor y bienestar. A menudo junto con las sensaciones físicas pueden aflorar recuerdos o imágenes: frases que hemos oído en casa, la energía de otras parejas que hemos tenido, escenas de cuando éramos niños y fuimos desaprobados por nuestra curiosidad acerca del sexo, y cualquier episodio que haya quedado grabado en nuestro subconsciente en relación a la sexualidad. Cuando las personas han sufrido abusos o violencia sexual, en el momento oportuno, estas memorias suelen aflorar también para poder ser integradas. El proceso con las memorias de abuso es exactamente el mismo que con todas las demás, todo puede ser liberado y reintegrado suavemente y sin sufrimiento.

Una vez la energía ha completado el trabajo de limpieza en el chakra sexual esta tiende a subir hacia los siguientes chakras haciendo de nuevo un proceso de limpieza de las tensiones y bloqueos que vaya encontrando a su paso. En el chakra del plexo solar suelen almacenarse memorias que pueden estar bloqueando la autoestima y confianza, el merecimiento y el derecho a ser quien uno es. Un poco más arriba, en el chakra corazón, pueden empezar a liberarse también las memorias de traición y abandono. Así, paso a paso la energía asciende desde el chakra sexual hasta el chakra corazón, abriendo y limpiando cada uno de los centros hasta que esta conexión está libre. Cuando la limpieza en el chakra corazón ha sido completada la energía puede seguir ascendiendo desde el chakra sexual hacia los chakras superiores. Algunas mujeres pueden experimentar entonces una agradable sensación de placer y expansión de energía por todo el cuerpo. La sensación de expansión poco a poco irá dando lugar a un sentimiento de paz, plenitud y perfecta relajación con el cual queda completo el trabajo de sanación y el ciclo energético. Esta experiencia es posible para la mujer debido a su facilidad natural para conectar con la Shakti, o energía femenina, y su propósito es sanar y restaurar su conexión natural con su espiritualidad a través de su propia feminidad. Esto no algo que se puede forzar o manipular y no siempre sucede, pero ocurre de una forma absolutamente natural cuando es el momento.

Todo este proceso puede darse en una sola sesión de respiración, aunque también puede que se distribuya a lo largo de varias sesiones de respiración y se alterne con la liberación de otras memorias y traumas relacionados con diferentes etapas y áreas de la vida.

Es más extraño que este tipo de experiencia le suceda a un hombre ya que el hombre tiene una conexión natural con la energía un poco diferente, aunque se han dado algunos casos similares. En general, como comentábamos, el trabajo más importante que necesita hacer el varón respecto a la sexualidad se refiere a la apertura del corazón y a la conexión con sus emociones. Para muchos hombres, sanar el trauma de su nacimiento puede ser suficiente para liberar el chakra del corazón y establecer una conexión fluida entre los chakras inferiores y superiores. Pero si el hombre tiene memorias almacenadas en el centro sexual estás también podrán ser liberadas llegado el momento igual que son liberadas en una mujer. Repito que este no es un proceso difícil ni largo. De hecho, es bastante sencillo.

En este tipo de trabajo el renacedor actúa, como en cualquier otro proceso de sanación, con absoluto respeto y delicadeza, limitándose a cuidar de que la persona se sienta cómoda y segura durante el proceso y a guiar su respiración para que pueda mantener su conexión con la energía hasta que se complete el ciclo energético. En ningún caso un renacedor decide lo que se ha de sanar, ni decide guiar artificialmente a la persona hacia una sanación sexual ni hacia ningún otro tipo de experiencia. Un renacedor interviene exclusivamente sobre la respiración  corrigiendo los patrones disfuncionales para que la respiración pueda conectarte con tu energía, sin recurrir a ningún otro elemento o técnica (visualizaciones, sonido, movimiento, etcétera) y dejando siempre que tu propia energía decida y desarrolle el proceso de liberación. De esa manera podemos estar seguros de que lo que estás trabajando es exactamente lo que necesitas trabajar y solamente hasta donde necesitas trabajarlo. Sean cuales fueren las memorias que afloren durante una sesión de respiración, se trata siempre de un proceso suave y completamente seguro. Durante las sesiones de respiración la energía solamente selecciona para sanar aquellas memorias que ya estamos internamente preparados para liberar.

Para finalizar este artículo me gustaría dejaros algunas afirmaciones que pueden ser útiles para facilitar la sanación de los bloqueos de la sexualidad. En Renacimiento solemos utilizar las afirmaciones en primera persona y utilizando nuestro nombre para darles más fuerza. En las afirmaciones donde aparece “mi pareja” puedes sustituir estas palabras por el nombre de tu pareja actual. Puedes escribirlas, cantarlas, pintarlas, repetirlas mentalmente o trabajar con ellas como tú sientas. Aquí van:

Yo… soy siempre amado/a.

Mi verdadera naturaleza como hombre/mujer es perfecta e inocente.

Soy una persona naturalmente atractiva.

El disfrute y el placer es mi derecho de nacimiento.

Yo … nací con una capacidad infinita para el disfrute y el placer.

Yo … ya no busco a la persona perfecta, yo soy la persona perfecta.

Yo … agradezco mi sexualidad como un regalo divino para mi felicidad y la de mi pareja.

MI curiosidad e interés por el sexo es natural e inocente.

Mi pareja ideal se está manifestando en mi vida ahora.

Yo … no tengo que ser el/la mejor para ser amado/a, soy amado/a por ser quien soy.

Yo … estoy preparado/a para perdonar a las personas que abusaron de mí (puedes incluir el nombre de estas personas), sanar mis heridas y disfrutar de mi vida plenamente. Merezco dar y recibir amor libremente.

Yo … me siento seguro/a mostrando mi vulnerabilidad a mi pareja.

Yo … no soy el/la responsable de la felicidad de mi pareja.

Cuanto más me relajo, más se relaja mi pareja. Cuanto más feliz soy, más feliz es mi pareja.  Cuánto más confío en mi pareja, más confía mi pareja en mí.