Puede parecer una obviedad decir a estas alturas que debemos respirar por la nariz, pero lo cierto es que hay muchísimas personas que por diferentes motivos no lo pueden hacer. La respiración nasal no solamente protege el sistema respiratorio contra infecciones, sino que es vital para mantener los sistemas nervioso y endocrino equilibrados. En este artículo te voy a hablar un poco sobre ella y te vamos a explicar cómo puedes recuperar tu respiración nasal si tienes obstrucción.
¿Por qué debemos respirar por la nariz?
La nariz es el órgano diseñado anatómicamente para la función respiratoria. La respiración bucal es un mecanismo de emergencia que debemos emplear solamente cuando necesitamos un aporte de oxígeno extra, por ejemplo al practicar actividad física intensa. Las fosas nasales están recubiertas por vellosidades y mucosidad que atrapan partículas, polvo y contaminación. También disponen de un sistema vascular especialmente irrigado que permite calentar y humedecer el aire antes de que llegue a los pulmones. De esa manera la respiración nasal nos protege de infecciones en las vías respiratorias inferiores.
Además de esta función defensiva la respiración nasal cumple otro objetivo muy importante: EQUILIBRAR EL SISTEMA NERVIOSO.
Si estás familiarizado con el yoga probablemente ya sabes que a través de las fosas nasales pasan dos canales energéticos principales (ida y pingala). Estos dos canales están encargados de transportar el prana obtenido de la respiración y de equilibrar el sistema de chakras. Los chakras principales coinciden con los grandes plexos nerviosos de la columna vertebral y están asociados a las diferentes glándulas endocrinas. Por esta razón, cuando respiramos por la boca nuestro sistema nervioso y todo el organismo físico se desequilibra rápidamente.
En Rebirthing Breathwork la respiración bucal es considerada una de los patrones respiratorios más limitantes y que generan un impacto más nocivo en nuestra salud y en nuestro equilibrio emocional. De hecho la mayoría de personas que sufren enfermedad o desequilibrio mental comparten el mal hábito de respirar por la boca.
Esta forma de respirar está vinculada con creencias y sentimientos inconscientes de escasez (afectiva o material) y suele estar relacionada con el trauma del nacimiento. Es decir, el hábito de respirar por la boca suele estar en conexión con haber tenido un parto difícil. Eso quiere decir también que las personas que respiran por la boca almacenan intensas emociones reprimidas. La mayoría de las personas consiguen hacer una limpieza profunda del trauma del nacimiento y mejorar notablemente la obstrucción nasal crónica haciendo un ciclo de diez sesiones individuales de Renacimiento.
Otra causa habitual de atasco nasal es la acumulación de contaminación energética emocional (energía tóxica de otras personas o lugares). En Renacimiento enseñamos diferentes procedimientos para limpiar estas acumulaciones de energía tóxica. A continuación te mostramos algunos recursos que te pueden ayudar a liberar tu respiración nasal con solo un poco de práctica.
Respiración silenciosa.
Para hacer este ejercicio debes estar sentado o de pie con la columna recta, no tumbado ni inclinado. Debes respirar de una forma tan suave que tú mismo no puedas oír tu respiración. Inhala dulcemente y exhala muy despacio, liberando solamente un hilito de aire hasta que sientas que tus fosas empiezan a despejarse. Muy poco a poco ve inspirando un poco más de aire a medida que tu nariz se abre, mantén tu exhalación tan suave como te sea posible. Después de cinco a diez minutos practicando este ejercicio notarás una clara mejoría, intenta seguir respirando por la nariz todo el tiempo que puedas. Lo más importante es ser suave, evita dar tirones en la inhalación y empujones en la exhalación. Observa el frescor del aire al entrar y su calor al salir. Ten paciencia y sé suave, esa es la clave. Si se te atasca la nariz por la noche es importante que hagas este ejercicio antes de irte a dormir.
Fuego
Otra práctica de Renacimiento que te ayudará a despejar la nariz es sentarte frente al fuego. Para ello necesitas una chimenea o poder hacer una hoguera (de tamaño medio, no hace falta que sea una fogata enorme) y estar sentado a menos de un metro durante al menos 30 minutos. Para este objetivo algunas personas pueden necesitar más tiempo, no debes tener prisa. El fuego limpia la energía negativa que nuestros cuerpos absorben de otras personas en lugares con alta concentración de energías densas. Por ejemplo si trabajas en un supermercado o en un hospital. Con frecuencia estas energías hacen que se atasque la nariz y nos impiden respirar libremente. Todas las personas que trabajan en hospitales deberían hacer este ejercicio para limpiarse de energías negativas.
Jala neti
Existe también una técnica ancestral de yoga para limpiar las fosas nasales que ayuda a mantenerlas despejadas. Se llama jala neti, puedes ver este ejercicio en muchas páginas de internet. Básicamente se trata de hacer lavados con agua tibia con un poco de sal (una cucharadita pequeña por una taza aproximadamente). El agua no debe estar fría ni tampoco demasiado caliente. Después del lavado asegúrate de secar bien las fosas nasales exhalando repetidamente para que no queden restos de agua dentro, los cuales podrían facilitar que te resfríes.
Vigila tu alimentación
Evita productos lácteos y alimentos que generen mucosidad o inflamación. Alcohol, tabaco y drogas también bloquean la respiración nasal. Especialmente si tienes bloqueo nasal o roncas por la noche debes evitar irte a dormir con la barriga llena. Lo ideal es terminar de cenar al menos tres horas antes de irte a dormir. En algunos casos incluso puede ser aconsejable no cenar.
Si padeces resfriado crónico que mantiene tu nariz obstruida a lo largo del año es probable que tuvieras un nacimiento complicado. La mejor forma de resolverlo es tomando sesiones de Renacimiento. No solamente empezarás a respirar bien sino que tu vida mejorará en todos los aspectos.
